Foto: Racing Bull (fuente)
Racing Bull entra en el mercado del 1/28 con el Mini28, un kit de carreras desarrollado y fabricado en Eslovenia. El fabricante apuesta por un concepto a contracorriente: ninguna suspensión delantera, una transmisión trasera directa y un sistema de flex propio.
El kit de carreras 1/28 Mini28 apuesta por un tren delantero rígido
Fundada por Tadej y Kramelina Štrok, Racing Bull ha descartado las arquitecturas clásicas de la escala pequeña. El Mini28 no dispone de ninguna suspensión delantera convencional: el tren delantero rígido aporta un tacto directo y preciso, mientras que el recorrido y la flexibilidad del chasis se gestionan íntegramente en la parte trasera.
El 3D Flex System, corazón del concepto
Ese papel corresponde al 3D Flex Pod System, regulable mediante juegos de muelles más blandos o más duros. El piloto ajusta así el comportamiento en flexión según el estado de la pista, el nivel de agarre, la elección de gomas y su estilo de conducción. El tren delantero se mantiene simple, ligero y rígido; toda la flexibilidad se traslada al pod trasero, un sistema que la marca sigue haciendo evolucionar con los ensayos.
El Mini28 adopta además una propulsión de accionamiento directo, pensada para ofrecer una conexión inmediata entre el mando de gas y las ruedas traseras, con un carácter vivo como resultado.
133 g en orden de marcha
Totalmente equipado, electrónica incluida, el Mini28 pesa unos 133 g. El chasis mide cerca de 130 mm sin paragolpes y 141 mm con él, con una anchura de unos 78 mm según la combinación de llantas y neumáticos elegida. Acepta motores brushed y brushless y apunta prioritariamente a las carreras indoor 1/28.
Vendido en kit para montar, electrónica no incluida, el Mini28 figura a 240 € en la web del fabricante, actualmente ofrecido a 168 € como precio de lanzamiento. Los recambios se referencian por separado.
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